Un proceso ordenado y documentado en cuatro pasos, con tiempos claros, actores definidos y documentación específica en cada etapa.
Cada paso tiene su propia documentación, sus tiempos y sus responsables. Te llevamos de la mano hasta el cierre.
Todo arranca con una conversación. Cuando dejas tus datos en el sitio, un asesor comercial de Leario te contacta para entender qué buscas y, si encaja con un proyecto disponible, te lo presenta.
Esta etapa no es de venta, es de encaje. Queremos que entiendas el proyecto antes de avanzar: dónde está ubicado, para qué tipo de inquilino se diseñó, cuál es la tesis de renta, cuáles son los riesgos. Si el proyecto no es para ti, te lo decimos.
Si el proyecto te interesa, entramos en la etapa de análisis serio. Recibes toda la documentación técnica, legal y financiera del proyecto para que puedas evaluarlo con calma, idealmente con tus propios asesores.
Acá se firma un acuerdo de confidencialidad para que puedas acceder a información sensible. Te animamos a que lleves toda esta información a tu abogado, contador o asesor patrimonial antes de avanzar.
Cuando decides avanzar, firmas la promesa de compraventa y haces la separación inicial. Los recursos no van a Leario: van directamente al patrimonio autónomo administrado por la sociedad fiduciaria que respalda el proyecto.
Esta es la estructura estándar de proyectos inmobiliarios serios en Colombia: la sociedad fiduciaria está vigilada por la Superintendencia Financiera de Colombia, los recursos están segregados del balance de Leario, y solo avanzan cuando se cumplen los hitos del proyecto.
A partir de aquí, recibes reportes periódicos de avance de obra hasta la entrega.
Al terminarse la obra, se hace la escrituración del inmueble a tu nombre. Antes de la entrega, el operador especializado contratado desde el inicio del proyecto ya ha comenzado el proceso de arrendamiento, de manera que el inmueble llega a ti con inquilino y operador a cargo.
Desde el primer mes recibes la renta correspondiente, descontada la comisión del operador y los gastos pactados. El operador te entrega reportes periódicos sobre el estado del inmueble, del inquilino y del flujo de renta.
Cada proyecto Leario opera con una estructura legal que separa los recursos de los compradores del balance de la compañía. Es el estándar de la industria inmobiliaria seria en Colombia.
Los recursos que pagan los compradores no entran al balance de Leario. Entran a un patrimonio autónomo, que es una figura jurídica administrada por una sociedad fiduciaria vigilada por la Superintendencia Financiera de Colombia.
Eso significa que esos recursos están aislados del riesgo operativo de Leario como compañía. Solo se usan para el proyecto específico y según los términos establecidos en el contrato fiduciario.
Los recursos del patrimonio autónomo no se liberan completos al inicio. Se liberan a medida que la obra cumple hitos verificados: licencias, punto de equilibrio, avance porcentual de obra, entrega.
Esto protege al comprador en dos sentidos. Si el proyecto no alcanza punto de equilibrio, los recursos se devuelven. Si el proyecto avanza, los recursos se usan estrictamente para lo que fueron destinados.
Leario no opera los inmuebles. Construye, vende, y se retira. La operación queda en manos de un operador especializado, contratado desde antes de iniciar la construcción.
Esa separación es importante por dos razones. Primero, le permite a Leario enfocarse en lo que hace bien: diseñar y construir inmuebles para rentar. Segundo, te da a ti, como propietario, un actor profesional dedicado que tiene como única función cuidar tu activo y maximizar su renta.
El operador participa en las decisiones de diseño desde el inicio del proyecto, lo cual significa que el inmueble se construye pensando en cómo se va a operar, no como un agregado posterior.
Cualquier cifra de renta, ocupación o flujo proyectado que se presente en los proyectos Leario constituye una estimación basada en supuestos de mercado y no representa una garantía ni una promesa de resultado. Las rentas reales pueden ser inferiores o superiores, e incluso podrían generarse pérdidas. La decisión de compra es responsabilidad exclusiva del adquirente, quien debe evaluar el proyecto con sus propios asesores legales, tributarios y financieros independientes.
Déjanos tus datos y un asesor comercial te contactará para entender qué buscas y, si encaja, presentarte un proyecto Leario.
Quiero que me contacten