Hay un cambio cultural que el sector inmobiliario colombiano todavía no termina de procesar: la generación entre 25 y 38 años está dejando de pensar la vivienda como un activo a poseer y empezando a pensarla como un servicio a contratar. Lo mismo que pasó con la música cuando dejamos de comprar discos para suscribirnos a Spotify, lo mismo que pasó con las películas cuando dejamos de coleccionar DVDs para abrir Netflix, está pasando con la vivienda. El nombre del producto resultante es coliving, y en Colombia está creciendo más rápido que cualquier otra categoría inmobiliaria.
Coliving no es un hostal, no es un Airbnb, no es un apartamento compartido. Es una categoría con identidad propia, productos diferenciados, métricas operativas específicas y una demanda creciente que el mercado tradicional no logra atender. Este artículo explica qué es, cómo funciona en Colombia, y por qué se está convirtiendo en una de las apuestas más interesantes del construir para arrendar residencial.
Qué es coliving y por qué no es lo que muchos piensan
Un coliving es un edificio o conjunto residencial donde los habitantes tienen unidades privadas (típicamente estudios o habitaciones con baño propio) y comparten espacios comunes diseñados para fomentar comunidad: cocinas amplias, salas sociales, áreas de trabajo, terrazas, gimnasios, en algunos casos salones de cine o juegos. La operación es profesional — hay un equipo gestionando el edificio — y los contratos son flexibles, generalmente desde un mes hasta varios años, con servicios incluidos y comunidad como propuesta de valor.
La confusión más común es asumir que coliving es solo otra forma de Airbnb. No es así. Un Airbnb funciona para estancias cortas de turistas; un coliving funciona para estancias medias y largas de residentes que viven ahí. Un Airbnb es operado por un propietario individual o un host con varios apartamentos sueltos; un coliving es operado por un equipo profesional gestionando el edificio entero como un solo producto integrado.
La segunda confusión es asumir que coliving es solo para nómadas digitales extranjeros. Aunque ese segmento es importante, los datos de operadores colombianos muestran que el mayor crecimiento viene de profesionales locales: jóvenes que vienen de ciudades intermedias a trabajar en Bogotá o Medellín, personas en transición de vida (post-separación, mudanza por trabajo, primera independencia económica), profesionales freelance que cambian de ciudad con frecuencia.
La demanda detrás: por qué está creciendo tan rápido
Hay un dato del informe AirDNA citado por Camacol que captura el cambio. Las estancias de larga duración — 31 días o más — crecieron 27% en el último año. Las estancias de duración media — 14 a 30 días — crecieron 42% en el mismo período. Las estancias cortas tradicionales crecieron solo 8%. La demanda se está concentrando en el medio del espectro, exactamente donde el coliving opera.
El crecimiento del 42% en estancias de 14-30 días refleja un cambio estructural en cómo la gente piensa la vivienda urbana: ya no como compromiso de años, sino como servicio flexible.
Las razones del cambio son varias y se refuerzan entre sí. Primero, el trabajo remoto y los modelos híbridos liberaron a una parte significativa de profesionales de tener que estar físicamente cerca de una oficina específica. Segundo, los costos de propiedad de vivienda en Colombia se han disparado mientras los ingresos de la generación joven no han crecido proporcionalmente. Tercero, hay un cambio cultural: la generación entre 25 y 35 años valora experiencias por encima de activos, y prefiere gastar en viajes, comida y experiencias antes que en comprometer su capacidad financiera en una hipoteca. Cuarto, las ciudades colombianas — particularmente Medellín — se han consolidado como destinos atractivos para nómadas digitales internacionales, generando demanda incremental que el mercado tradicional no logra capturar.
El producto coliving: anatomía
Unidades privadas: pequeñas pero bien diseñadas
Las unidades de un coliving son típicamente más pequeñas que un apartamento tradicional: entre 20 y 45 metros cuadrados para estudios privados, y entre 12 y 18 metros cuadrados para habitaciones con baño compartido. El diseño compensa el tamaño con calidad: muebles bien pensados, iluminación cuidada, eficiencia en el almacenamiento. Una unidad bien diseñada de 25 metros cuadrados puede sentirse más cómoda que un apartamento tradicional de 45 metros mal organizado.
Espacios compartidos: la propuesta de valor real
Lo que diferencia un coliving es lo que pasa fuera de las unidades privadas. Una cocina amplia que invita a cocinar y comer en comunidad. Una sala social diseñada para conversación, no solo para televisión. Un área de coworking con buena conexión y privacidad acústica. Una terraza con vista que funciona como living extendido. Esos espacios convierten al edificio en una experiencia integrada, no solo en una colección de unidades.
Servicios incluidos: el modelo de suscripción
El canon de un coliving típicamente incluye: internet, servicios públicos (agua, luz, gas), administración, mantenimiento, uso de todas las amenidades, acceso a actividades comunitarias programadas, en muchos casos limpieza periódica de unidades privadas. El inquilino paga una tarifa única mensual y obtiene una experiencia completa. Es exactamente el modelo de suscripción que la generación joven ya entiende perfectamente por otros servicios.
Comunidad como servicio
Esto es lo más interesante y lo más difícil de copiar. Los operadores serios de coliving invierten significativamente en programar comunidad: cenas comunitarias semanales, actividades temáticas (yoga, cine, talleres), eventos de networking, espacios para que los residentes se conozcan. La comunidad no es un accidente que ocurre porque hay personas en el mismo edificio; es un servicio que el operador entrega activamente.
Dónde está creciendo en Colombia
La geografía del coliving colombiano es informativa sobre cómo se está estructurando la categoría. Los operadores principales están concentrándose en ciudades específicas donde la demanda se ha consolidado primero.
Medellín es el caso más claro. La combinación de clima estable, ecosistema digital relativamente sofisticado, costos razonables y atractivo para nómadas internacionales ha hecho que la ciudad concentre la mayor parte de los proyectos coliving operando en Colombia. El Poblado, Laureles y partes de Envigado tienen densidades de coliving que ya recuerdan a Berlín o Lisboa hace una década.
Bogotá tiene una demanda diferente pero igualmente fuerte. Las zonas centrales — Chapinero, Quinta Camacho, Park Way — han visto el surgimiento de proyectos enfocados más en profesionales locales que en nómadas internacionales: jóvenes que vienen de ciudades intermedias o de regiones, profesionales en transición, parejas jóvenes sin hijos que prefieren flexibilidad.
Cartagena y Santa Marta están desarrollando una versión costera del coliving, con alta proporción de nómadas digitales internacionales. Los proyectos ahí se ven diferentes — más enfocados en terraza, piscina, vista al mar — pero la lógica operativa es la misma.
Las próximas fronteras probables son Cali (que apenas está empezando), el Eje Cafetero (con potencial específico en Pereira y Manizales para nómadas que buscan clima templado) y Bucaramanga.
Métricas: cómo se mide el éxito en coliving
Tasa de ocupación
Los coliving exitosos en Colombia están logrando ocupaciones superiores al 88% en operación estabilizada. Algunos proyectos premium con buena ubicación y comunidad fuerte alcanzan ocupaciones superiores al 92%, comparable o superior al multifamily tradicional.
Estancia media
Es una métrica específica de coliving. Los proyectos bien gestionados logran estancias medias de 5-8 meses, lo que reduce los costos de rotación y permite construir comunidad. Los proyectos con estancias menores a 3 meses operan más como hoteles y pierden la ventaja diferencial del coliving.
Premium sobre vivienda tradicional
Un coliving bien operado logra cánones por unidad superiores en 30-45% al canon equivalente de arriendo tradicional, gracias a la inclusión de servicios, la calidad del producto y la propuesta de comunidad. Esa prima compensa los costos operativos mayores y deja un NOI yield superior al del multifamily tradicional, en el rango del 8% al 10%.
Riesgos y retos del modelo
El coliving no es un modelo sin fricciones. Hay tres retos operativos importantes que cualquier inversionista debe entender.
El primero es la sensibilidad operativa. Un coliving depende de la calidad del equipo operativo. Si el community manager es bueno, el proyecto funciona; si no lo es, las ocupaciones caen rápido. Es un modelo donde el factor humano pesa más que en multifamily tradicional.
El segundo es el riesgo regulatorio. La regulación colombiana todavía no tiene una figura específica para coliving. Los operadores trabajan dentro del marco de arrendamiento tradicional o del marco de alojamiento turístico, según el caso. Esa ambigüedad genera incertidumbre que puede materializarse en interpretaciones desfavorables de la autoridad tributaria o municipal.
El tercero es la sensibilidad a ciclos económicos. El coliving captura demanda flexible — gente que puede mudarse rápido cuando las condiciones cambian. En recesiones o períodos de incertidumbre, la rotación aumenta y las ocupaciones pueden caer más rápido que en multifamily tradicional, donde los contratos a 12 meses dan más estabilidad.
Por qué importa para el inversionista construir para arrendar
Para un inversionista evaluando dónde participar dentro del construir para arrendar residencial, el coliving ofrece tres ventajas diferenciales. Primera, los NOI yields son superiores a los del multifamily tradicional, compensando la mayor sensibilidad operativa. Segunda, la demanda está creciendo más rápido que cualquier otra categoría residencial, lo que apunta a tasas de ocupación sostenibles en los próximos años. Tercera, hay menos competencia institucional: mientras Bancolombia, Parque Arauco y otros se concentran en multifamily tradicional, el coliving está siendo desarrollado por operadores más especializados, lo que deja espacio para entradas tempranas.
El coliving también es interesante como diversificación dentro de un portafolio inmobiliario. Si un inversionista ya tiene posiciones en multifamily tradicional o vivienda en venta, agregar exposición a coliving da diversidad de perfil demográfico (más profesionales jóvenes solos, más nómadas internacionales) y de comportamiento financiero (ciclos diferentes, sensibilidad diferente).
Fuentes citadas
- Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol). Informe Económico 124, 2025.
- AirDNA. Análisis de tendencias de mercado de arrendamiento corto y medio, 2025.
- Fedelonjas. Estudios sobre coliving en Colombia, 2024-2025.
- Encuestas a operadores coliving en Medellín, Bogotá y Cartagena.
Si estás explorando construir para arrendar, conversemos.
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